Norte Sostenible

INEI alerta que la pobreza ya tiene rostro urbano en Piura y podría agravarse con el fenómeno de El Niño

La pobreza en el Perú ya no tiene principalmente un rostro rural. Ahora se concentra cada vez más en las ciudades y, en regiones altamente expuestas al cambio climático como Piura, esa transformación podría agravar los impactos del próximo Fenómeno de El Niño.

Esa fue una de las principales advertencias del jefe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), Gaspar Morán Flores, durante la presentación de los resultados del Censo Nacional 2025 en Piura. El funcionario explicó que el crecimiento acelerado de las zonas urbanas, sumado a las brechas en servicios básicos y la expansión de asentamientos humanos en áreas de riesgo, obliga a reorientar las políticas públicas para reducir la vulnerabilidad de la población.

«La pobreza se ha vuelto urbana, tiene un rostro urbano. Hay que focalizarla para orientar los recursos y cerrar las brechas de agua, desagüe, electricidad e infraestructura de las viviendas», señaló.

El jefe del INEI precisó que el organismo entregará en los próximos días información georreferenciada, manzana por manzana, con el número de viviendas y habitantes de toda la región. El objetivo es que el Gobierno Regional, los municipios y el Ejecutivo identifiquen con precisión qué familias viven en quebradas, riberas de ríos y otros sectores expuestos a inundaciones para planificar acciones preventivas frente al Fenómeno de El Niño.

«Sabemos dónde ocurrieron los mayores impactos en eventos anteriores. Ahora tendremos información actualizada para minimizar los riesgos», sostuvo.

Urbanización acelerada

Los resultados del Censo 2025 muestran que Piura continúa urbanizándose a un ritmo acelerado. Actualmente, el 82% de la población vive en áreas urbanas, frente al 79,3% registrado en 2017. En contraste, la población rural cayó del 20,7% al 18%, debido principalmente a la migración de jóvenes hacia las ciudades en busca de empleo y educación.

Esta dinámica ha incrementado la presión sobre las periferias urbanas, donde persisten importantes déficits de servicios públicos y predominan empleos informales, factores que —según el INEI— explican el crecimiento de la pobreza urbana.

A nivel nacional, el 25,7% de la población vive en condición de pobreza. Aunque Morán indicó que aún no contaba con el porcentaje actualizado para Piura, adelantó que el instituto viene elaborando una focalización de todos los núcleos urbanos para identificar las principales carencias de cada barrio y orientar futuras inversiones.

El funcionario explicó que las nuevas expresiones de pobreza están estrechamente vinculadas a las deficiencias de infraestructura urbana. En Piura, solo el 61,6% de las viviendas cuenta con agua por red pública dentro del hogar, el 52,2% dispone de desagüe conectado a la red pública y el 88% tiene acceso a electricidad. A ello se suma la alta dependencia del trabajo informal, que limita la capacidad económica de miles de familias para afrontar eventos extremos como El Niño.

Durante la conferencia, el jefe del INEI reconoció que un nuevo episodio intenso del Fenómeno de El Niño podría incrementar los niveles de pobreza en regiones como Piura si no se ejecutan políticas preventivas oportunamente.

«Sí es correcto afirmar que un fenómeno de esta naturaleza puede afectar el nivel de pobreza en departamentos como Piura. Todo dependerá de las políticas públicas que se implementen», respondió al ser consultado sobre el impacto económico del evento climático.

Piura envejece mientras disminuye la natalidad

El Censo Nacional 2025 determinó que Piura alcanzó una población de 2 millones 115.215 habitantes, lo que representa un incremento de 185.245 personas respecto al censo de 2017 y una tasa de crecimiento anual de 1,2%.

Sin embargo, detrás de ese crecimiento aparecen profundas transformaciones demográficas. Mientras la población menor de 15 años continúa disminuyendo, los adultos mayores aumentan sostenidamente. Actualmente, el 13,4% de los piuranos tiene 60 años o más, equivalente a 283.272 personas, mientras que los menores de 15 años representan el 26,1%.

Morán advirtió que esta tendencia llevará a que, hacia el año 2040, la población adulta mayor supere por primera vez a la población menor de 15 años. Este escenario demandará mayores inversiones en salud, cuidados y protección social.

El funcionario expresó además su preocupación por los retiros de fondos previsionales aprobados en los últimos años, pues consideró que podrían dejar a miles de futuros adultos mayores sin ingresos suficientes para afrontar su vejez.

Otro de los cambios que muestran los censos es la reducción sostenida de la natalidad. La tasa global de fecundidad en Piura se ubica en 1,8 hijos por mujer, por debajo de la tasa de reemplazo poblacional de 2,1 hijos, necesaria para garantizar el crecimiento demográfico de largo plazo. Según Morán, de mantenerse esta tendencia, el país podría enfrentar en las próximas décadas una escasez de mano de obra, obligándolo incluso a depender de trabajadores provenientes del extranjero.

El campo pierde jóvenes y envejece

Los resultados también evidencian un progresivo despoblamiento de las zonas rurales. Cada vez más jóvenes migran hacia las ciudades para acceder a mejores oportunidades de empleo y educación, mientras que en las comunidades rurales permanece principalmente la población adulta mayor.

Esta transformación plantea nuevos desafíos para las políticas públicas, especialmente en materia de salud, pues los servicios deberán adaptarse a una población rural más envejecida y dispersa.

‘’El reto ya no pasa únicamente por ampliar infraestructura, sino por responder a una nueva realidad demográfica marcada por el envejecimiento y la reducción de la población joven’’, sostuvo Morán.

Además, el censo reveló que la región cuenta con aproximadamente 747 mil viviendas particulares, de las cuales el 80% están ocupadas. El 53,3% tiene paredes de ladrillo o bloque de concreto y el 56% cuenta con pisos de material adecuado. No obstante, las brechas en servicios básicos persisten y, para el INEI, estos indicadores constituyen una herramienta clave para que las nuevas autoridades orienten inversiones que reduzcan la vulnerabilidad de Piura frente al próximo Fenómeno de El Niño y cierren las desigualdades que hoy caracterizan el crecimiento urbano de la región.

Jefe del INEI advierte que el crecimiento de la pobreza urbana y la expansión de asentamientos sin servicios básicos obligan a replantear las políticas públicas. El organismo entregará mapas por manzanas para identificar a las familias expuestas a inundaciones y quebradas ante el próximo Fenómeno de El Niño.

21 julio, 2026