La reconstrucción del Centro Histórico de Piura avanza a paso de tortuga y enfrenta un escenario crítico que pone en vilo a la población ante la inminente llegada del Fenómeno El Niño Costero. A pesar de que en junio de este año la contratista y las autoridades se comprometieron a culminar las obras en el centro el 30 de noviembre, el registro de infobras y de Inviertepe muestran un retraso de 80% tanto en el drenaje como en las pistas y veredas. En ese sentido, la ciudad se encuentra en una carrera desesperada contra el tiempo y el clima para evitar quedar completamente inundada e intransitable cuando se inicien las precipitaciones pluviales.
La situación más dramática se vive en el proyecto de drenaje pluvial del cercado urbano (CUI 2606861), cuya fecha límite contractual de término está fijada para este 21 de setiembre de 2026. A menos de un mes de que se venza este plazo, la obra registra apenas un 18% de avance físico. Este desfase no solo revela una severa ineficiencia en la ejecución, sino que expone la alarmante desconexión entre el cronograma contractual y la realidad del terreno, donde las zanjas y calles abiertas amenazan con convertirse en ríos de lodo si las lluvias se adelantan.
Ante este crítico panorama, el Gobierno Regional de Piura aprobó recientemente la Prestación Adicional de Obra N° 03, denominada «Liberación de interferencias del sistema de drenaje pluvial». Esta medida busca desenredar el nudo técnico que ha paralizado el avance de los trabajos subterráneos. La aprobación, formalizada mediante resolución regional, autoriza un presupuesto adicional de S/ 248,999.40, lo que equivale a una incidencia del 0.365% respecto al monto del contrato original. Hasta el momento, la gestión de Luis Neyra ha aprobado más de S/ 3.2 millones en adicionales a una empresa cuestionadísima, lo que representa una incidencia superior al 11% del presupuesto total de la obra.

No avanzan, pero les aprueban adicionales
El origen de esta paralización y la consecuente necesidad de un adicional de obra se encuentra en las graves deficiencias detectadas en el expediente técnico original, elaborado por la Dirección de Estudios y Proyectos del propio Gobierno Regional. Según los informes de supervisión de obra a cargo del Consorcio Supervisor Las Avenidas, los planos diseñados para el sistema de drenaje pluvial simplemente se superponían con las instalaciones de agua potable y alcantarillado preexistentes en la zona.
El conflicto se agravó debido a que la empresa prestadora de servicios EPS Grau S.A. no proporcionó en su momento planos detallados de altimetría y planimetría de las redes de agua y alcantarillado, a pesar de las solicitudes reiteradas del GORE Piura. Ante la falta de información oficial precisa, el contratista, Corporación Diamante Jubers S.A.C., se vio obligado a realizar trabajos de campo para identificar las interferencias reales, paralizando el avance regular de la ruta crítica de la obra.
Cabe recordar que este proyecto de drenaje pluvial se adjudicó originalmente el 10 de septiembre de 2025 bajo el Contrato N° 087-2025-GRP por un monto de S/ 68´226,284.77. El contrato contemplaba un plazo de ejecución inicial de 210 días calendario. Sin embargo, a casi un año de la firma del contrato, las deficiencias técnicas y la falta de planificación han provocado que la obra apenas haya despegado de sus cimientos.
Tercer Adicional Drenaje Centro de Piura (1) by sosteniblenorte
Pistas y veredas, otro dolor de cabeza
El panorama en la superficie no es menos preocupante, ya que los trabajos de pavimentación y pistas también muestran retrasos significativos. El proyecto de «Recuperación del servicio de movilidad urbana en las vías locales del cercado de Piura» (CUI 2606882) se ejecuta de forma paralela bajo el Contrato N° 087-2025, con un presupuesto asignado de S/ 44,758,909.31.
El proyecto de pistas se inició el 23 de septiembre de 2025 con un plazo de ejecución contractual de 540 días calendario, teniendo como fecha de término original el 16 de marzo de 2027. No obstante, tras una modificación de ampliación de plazo aprobada el 10 de julio de 2026, la fecha estimada de finalización de las pistas se postergó oficialmente hasta junio del 2027.
Al 31 de julio de 2026, el avance físico ejecutado acumulado de las pistas alcanzó apenas el 22.98%, frente a un avance programado del 28.46%. Aunque el desfase oficial registrado en los informes de control es del 5.48%, la lentitud de los trabajos de demolición, excavación de subrasante y vaciado de concreto mantiene al centro de la ciudad convertido en un laberinto intransitable de tierra y escombros.

¿Resolución del contrato?
Frente a la inminencia de las lluvias de El Niño Costero, las principales instituciones de la región se reunieron de emergencia el pasado 16 de junio. En esta cita técnica participaron el Gobierno Regional, la Municipalidad Provincial de Piura, la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), los Colegios de Ingenieros y Arquitectos, la Defensoría del Pueblo y la empresa contratista Corporación Diamante Jubers S.A.C..
El resultado de dicho encuentro fue un acta de compromiso en la que el contratista se obligó a acelerar el ritmo de trabajo para entregar transitable toda la poligonal del centro de Piura antes del 30 de noviembre. Este plazo de contingencia busca asegurar que el inicio del periodo lluvioso no encuentre a la ciudad con las principales vías del centro histórico abiertas y vulnerables a inundaciones devastadoras.
Para cumplir con este ajustado compromiso, el decano del Colegio de Ingenieros de Piura, Manuel Asmat, ha sido enfático en señalar que se requiere un cambio radical en la estrategia constructiva. El gremio recomendó suspender temporalmente la construcción del tanque de tormentas previsto en el diseño original del drenaje. La culminación de la ingeniería de este tanque debe completarse este año, pero la ejecución física en campo deberá esperar hasta el próximo año o 2027 por falta de tiempo.
El decano del Colegio de Ingenieros de Piura, Manuel Asmat,alertó sobre las salidas legales ante un inminente incumplimiento del contratista, cuyo contrato vencía originalmente en abril (para el drenaje) y se le otorgó una prórroga de 5 meses que no ha servido para destrabar el proyecto. «Si se les deniega [las ampliaciones de plazo en trámite], ya la ley de contrataciones indica primero pedirle un cronograma acelerado», y añadió que una vez que se cumpla la «penalidad máxima se puede también de ser el caso, porque es un tema potestativo, solicitar también la resolución de contrato», explicó.
Asmat fue enfático al señalar que una rescisión contractual o suspensión implicará una dura disputa presupuestal y legal para la región: «Si se dan las ampliaciones, la entidad asume los mayores gastos generales. Si no se dan, tiene que asumirlos el mismo contratista». Detalló que en este escenario se desatará un conflicto inevitable porque «el contratista lo que va a alegar es que ese expediente técnico ha estado deficiente, que es el argumento de todos sus adicionales», abriendo el paso a la Junta de Resolución de Disputas (JPRD), arbitrajes y litigios judiciales.
En resumen, como la contratista incumplirá con su compromiso adquirido en junio de entregar ambas obras en noviembre, será el nuevo gobernador regional el que decidirá el futuro de estos trabajos: si continúan con mayores costos para la entidad, más adicionales y ampliaciones de plazo; o si se resuelve el contrato con una empresa que, desde el inicio, apareció con más sombras que luces.