Norte Sostenible

Mesa técnica plantea decreto de urgencia para ejecutar obras de emergencia en el río Piura ante posible Fenómeno El Niño

Con el tiempo jugando en contra y las proyecciones que alertan sobre un posible Fenómeno El Niño de fuerte intensidad, especialistas en hidráulica, autoridades, representantes del Gobierno, gremios empresariales y organizaciones de la sociedad civil acordaron este martes impulsar un decreto de urgencia que permita ejecutar, sin los plazos que demanda una licitación pública, una serie de intervenciones consideradas críticas para reducir el riesgo de inundaciones en la región.

La propuesta fue discutida este martes durante una mesa técnica convocada por la senadora Karla Schaefer en el Colegio de Ingenieros de Piura (CIP), donde participaron expertos de la Universidad de Piura (UDEP), la Autoridad Nacional del Agua (ANA), la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), el Ejército Peruano, gobiernos locales y representantes de sectores productivos.

«La idea importante es trabajar este decreto de urgencia que nos permita quitar esas limitantes y esa flexibilidad que debe tener la emergencia», anunció Schaefer al cierre de la reunión.

La legisladora anunció que llevará las conclusiones de la mesa técnica a Lima para coordinar con el Ejecutivo la emisión de la norma, que permitiría suscribir convenios con gobiernos regionales, municipalidades, juntas de usuarios, comunidades campesinas, empresas privadas y el Ejército para movilizar maquinaria, combustible y personal sin los procedimientos habituales de contratación pública.

La urgencia de intervenir Chutuque

Aunque la presidenta Keiko Fujimori sostuvo recientemente que una salida definitiva al mar resulta inviable en el tiempo disponible antes de un eventual Fenómeno El Niño, los especialistas remarcaron que esa conclusión responde a criterios estrictamente técnicos. Una obra de esa magnitud requiere estudios complementarios, evaluación ambiental y consenso social, además de formar parte del Plan Maestro para el manejo integral del río Piura.

Para el decano del Colegio de Ingenieros de Piura, Manuel Asmat, insistir en esa discusión solo distrae la atención de las acciones que todavía pueden ejecutarse antes del inicio de las lluvias.

«La solución debe ser técnica, económica, pero también social. Hay que enfocarnos en las acciones de emergencia; no hay tiempo ahorita para darle una salida al mar porque eso es parte de un proyecto definitivo», sostuvo el decano del Colegio de Ingenieros de Piura, Manuel Asmat.

Frente a este escenario, los especialistas coincidieron en priorizar la intervención del canal Chutuque como la principal medida de emergencia para evacuar los caudales extraordinarios.

El planteamiento contempla continuar con la apertura iniciada años atrás, ampliar significativamente su sección —de los cuatro metros actuales hasta cerca de 200 metros, según se discutió en la mesa— y construir un canal guía que permita conducir el caudal hacia Pampa Salinas y facilitar el desfogue del río.

Incluso se planteó emplear explosivos para fracturar la roca existente en determinados sectores y reutilizar ese material en el reforzamiento de las defensas del Bajo Piura.

El ingeniero hidrólogo César Alvarado Ancieta, autor del Plan Maestro del río Piura elaborado en 2022, advirtió que concentrar todos los esfuerzos únicamente en retirar sedimentos del cauce urbano podría generar una falsa sensación de seguridad.

«Al excavar y dragar solamente el tramo de la ciudad se va a crear una piscina y, de todas maneras, Piura se va a inundar», afirmó durante su exposición.

Según explicó, la única alternativa viable dentro del plazo disponible antes del inicio de las lluvias consiste en habilitar aproximadamente 6,9 kilómetros del canal Chutuque para conducir las aguas hacia Pampa Salinas.

«La salida a través de Chutuque es la única opción que sí se puede hacer en este tiempo que nos resta. Si bien, retirar sedimentos dentro de la ciudad aumentará la capacidad del cauce, pero si el agua no encuentra una vía de desfogue aguas abajo, terminará acumulándose nuevamente», sostuvo.

Construcción de un canal guía

La apertura del canal Chutuque, sin embargo, no fue presentada como una solución aislada. Los especialistas coincidieron en que su efectividad dependerá de una segunda intervención: la construcción de un canal guía que permita conducir el caudal hacia la laguna La Niña y, posteriormente, a Reventazón.

La propuesta consiste en excavar un cauce artificial de aproximadamente 8,5 a 9 kilómetros, desde Pampa Salinas hasta las inmediaciones del puente Bayóvar N°1. El objetivo es restablecer el recorrido natural del agua en una zona donde la acumulación de sedimentos y la formación de dunas han reducido significativamente la capacidad de evacuación del río.

Por ello, también se planteó retirar material del cauce para incrementar la capacidad hidráulica, aunque los especialistas advirtieron que las excavaciones no deben acercarse demasiado a las defensas ribereñas ni a las tablestacas para evitar desestabilizar esas estructuras.

Por otro lado, Alvarado recordó que la presa Los Ejidos fue diseñada para soportar aproximadamente 3,750 metros cúbicos por segundo. Si el caudal supera los 4,000 metros cúbicos por segundo, advirtió, la infraestructura perdería capacidad de control y la ciudad enfrentaría un escenario de consecuencias impredecibles.

«Si viene un caudal superior a 4,000 metros cúbicos va a ser catastrófico; va a ser peor que lo de 1927, 1983, 1998 y 2017», advirtió.

La advertencia cobra especial relevancia porque recién esta semana comenzaron los trabajos de descolmatación en la presa Los Ejidos, mientras gran parte de las intervenciones consideradas prioritarias aún permanecen pendientes.

Para Alvarado, intervenir únicamente el tramo urbano del río equivale a atender las consecuencias y no la causa del problema. Insistió en que la descolmatación debe ejecutarse de manera paralela a la habilitación de una vía de desfogue hacia Chutuque, de lo contrario, el agua volverá a concentrarse en la ciudad.

No basta con abrir Chutuque

Aunque respaldó la necesidad de intervenir el canal Chutuque, el experto en hidráulica de la Universidad de Piura Jorge Reyes advirtió que la apertura de una salida no resolverá por sí sola el problema.

Explicó que el incremento de velocidad del agua generado por una nueva salida al mar se produce mediante un proceso conocido como erosión regresiva, cuyo efecto tardará en llegar a la ciudad debido a la distancia existente entre la desembocadura y el tramo urbano.

«La salida al mar es necesaria, pero no nos confiemos que esa sea la solución», señaló, al indicar que las acciones de emergencia deben complementarse con la descolmatación del cauce dentro de la ciudad, el reforzamiento de las defensas ribereñas y la revisión de los Sistemas Alternativos de Recolección y Evacuación de Aguas de Lluvia (SARE).

Entre los sectores que requieren atención inmediata mencionó el Puente Cáceres, la Quinta Ana María y otros puntos bajos de Piura donde una eventual rotura de las defensas permitiría el ingreso del agua hacia la ciudad.

En la misma línea, Alvarado propuso instalar muros removibles sobre las defensas existentes para aumentar temporalmente su altura durante una avenida extraordinaria. También recomendó reparar los taludes deteriorados, corregir fallas estructurales en diversas losas y rehabilitar las compuertas que permanecen fuera de servicio, al considerar que representan uno de los puntos más vulnerables del sistema de protección.

Planos y expedientes

Durante la mesa técnica, la ANIN confirmó que dispone de los planos, expedientes e información técnica elaborada durante la Reconstrucción con Cambios para intervenir en Chutuque y se comprometió a entregarlos de inmediato a los equipos responsables de la emergencia.

Alvarado recordó que ese trabajo comprende más de 2.350 planos de ingeniería —1.500 correspondientes al Bajo Piura y otros 850 para la ciudad— desarrollados como parte del Plan Maestro del río Piura.

Por su parte, la Autoridad Nacional del Agua informó que actualmente cuenta con 114 fichas técnicas referenciales para intervenir puntos críticos de la región. Sin embargo, reconoció que la mayoría continúa sin ejecutarse debido a la falta de financiamiento.

El representante de la entidad, el ingeniero Casas, sostuvo que entre 2024 y 2026 el presupuesto destinado a estas intervenciones se redujo de manera considerable, afectando directamente la capacidad de respuesta.

‘’Por ejemplo, en el Medio y Bajo Piura se habían programado 14 intervenciones de descolmatación, pero debido a la falta de fondos solo se pudo ejecutar una. Situaciones similares se reportaron en el Alto Piura, el Chira y San Lorenzo’’, sostuvo Casas.

Administración directa para ganar tiempo

El decano del Colegio de Ingenieros de Piura, Manuel Asmat, sostuvo que la principal ventaja del decreto de urgencia será permitir que las obras se ejecuten mediante administración directa y no mediante licitaciones públicas.

«Aquí no hay que licitar nada; esto hay que hacerlo directamente por administración directa. Si se licita, con reclamos y apelaciones, nos ahogamos», afirmó tras la reunión.

Asmat indicó que las prioridades inmediatas son continuar la apertura de Chutuque, ejecutar el canal guía, evaluar las defensas ribereñas y conformar un pool de maquinaria integrado por el Ejército, municipalidades, juntas de regantes y empresas privadas para intervenir simultáneamente los principales puntos críticos.

El decano precisó que estas medidas no sustituyen la solución definitiva para el manejo integral del río Piura.

«La salida definitiva al mar sigue siendo parte del Plan Maestro y requiere evaluaciones adicionales. Hoy debemos concentrarnos en disminuir la vulnerabilidad y mitigar el riesgo antes del inicio de las lluvias», concluyó.

Especialistas, autoridades y gremios coincidieron en priorizar la intervención del canal Chutuque, el reforzamiento de las defensas ribereñas y la descolmatación del cauce. Las propuestas serán llevadas al Ejecutivo para aprobar un decreto de urgencia que permita ejecutar los trabajos sin los plazos de una licitación pública.

4 agosto, 2026