A una semana del inicio de los trabajos de descolmatación del río Piura en el Bajo Piura, la intervención avanza con una capacidad que dirigentes de la zona consideran insuficiente frente al riesgo de nuevas inundaciones por el fenómeno El Niño. En el tramo comprendido entre los puentes Grau e Independencia, de aproximadamente 11 kilómetros, solo se han observado cuatro máquinas operativas, pese a que el Gobierno Central anunció el despliegue de decenas de equipos.
La situación fue constatada en el sector Dos Ánimas, a inmediaciones del puente Independencia, donde el Ministerio de Defensa y el Ejército ejecutan trabajos de limpieza del cauce. En este punto solo había una máquina operando y sin doble turno, mientras los dirigentes cuestionan que la cantidad de equipos será insuficiente para atender los sectores críticos del Bajo Piura ante la proximidad de El Niño.
Víctor Chunga, dirigente del Frente de Defensa de los Pueblos Originarios del Bajo Piura afectados por el Niño de 2017, cuestionó que la población vuelva a enfrentar una emergencia con trabajos que, según sostuvo, no corresponden a la magnitud del problema.
“Estos trabajos son una burla. Con cuatro maquinarias no hay una situación real de que avancemos en un 30% de descolmatación. En la realidad, prácticamente no llevamos ni 50 metros de extracción desde Los Ejidos. Con cuatro máquinas no hay una situación real de que avancemos en la descolmatación”, sostuvo.
El dirigente recordó que el Bajo Piura fue una de las zonas más golpeadas por las inundaciones de 2017 y advirtió que varios de los puntos donde se produjeron desbordes continúan sin una intervención integral. Según explicó, la población de Chato Chico, Chato Grande, Narihualá, Pedregal, Cura Mori y Catacaos permanece expuesta ante un eventual incremento de los caudales.
“Aquí, en 2017, se rompió uno de los diques y hasta ahora no se ha hecho un trabajo de limpieza, de descolmatación ni de reforzamiento de las defensas ribereñas. Lo que queremos son acciones inmediatas y concretas”, manifestó.
La principal preocupación de los dirigentes es la diferencia entre la maquinaria anunciada y la que finalmente ha llegado al río.
Chunga sostuvo que se había informado sobre el envío de entre 40 y 60 máquinas del Ejército, procedentes incluso de otras regiones, pero que en la práctica el número de equipos trabajando en los distintos puntos del Bajo Piura es mucho menor.
“Se anunciaron entre 40 y 60 maquinarias del Ejército, pero hoy solamente están trabajando dos volquetes, un tractor oruga y una pala. No es suficiente para descolmatar desde aquí hasta La Joya, donde hay más de 150 kilómetros de intervención entre la margen derecha y la margen izquierda”, detalló.
Karla Palacios, dirigente de la Asociación Catacos Unidos, también cuestionó la falta de equipos y señaló que las características del suelo arenoso requieren maquinaria especializada.
“Solamente están con una máquina. Incluso tienen problemas para el uso de la maquinaria por el mismo suelo, que es arenoso. Necesitan un tractor oruga que no tienen y necesitan volquetes que tampoco tienen”, sostuvo.
Palacios cuestionó además la forma en que se ha desplegado al Ejército para ejecutar las labores.
“Hasta el momento lo único que tenemos entendido es que esta intervención la tiene a cargo el Ministerio de Defensa, a través del Ejército, pero los mandan a una batalla sin balas. ¿Cómo van a sacar esta monstruosidad que se ha formado con una máquina o con dos? Se necesita más maquinaria en simultáneo”, advirtió.

Especialista pide 40 tractores y trabajo en doble turno
El ingeniero Gerardo Valverde Alarcón, integrante de la mesa técnica de Catacaos, sostuvo que, para ejecutar una intervención de mayor alcance, se requieren 40 tractores, 100 volquetes, 20 cargadores frontales y 10 excavadoras, además de trabajar en doble turno.
“Con cuatro máquinas, los trabajos se culminarán en 10 años. Lo que debe hacerse es sacar ese banco de arena que prácticamente divide al río en dos brazos, no se trata de estar escarbando nada más; esa máquina no rinde más de 50 metros cúbicos por hora. Prácticamente solo se está limpiando el cauce, pero no descolmatando”, manifestó.
Su propuesta es no intervenir la corriente activa del río, sino aprovechar las zonas secas para ensanchar el cauce. En el tramo de 11 kilómetros entre los puentes Grau e Independencia, plantea ampliar hasta 350 metros por cada margen y alcanzar una profundidad de entre 5 y 6 metros, con una caja hidráulica cercana a los 600 metros de ancho. Según sus cálculos, esto permitiría elevar la capacidad de conducción hasta entre 3,300 y 3,800 m³/s, frente a los aproximadamente 1,900 m³/s que, sostiene, actualmente generarían un escenario de inundación.
Otro de los cuestionamientos está dirigido a los expedientes técnicos utilizados para ejecutar las labores. Los dirigentes y el especialista sostienen que parte de la intervención se realiza sobre la base de fichas elaboradas en 2021, pese a que las condiciones del río habrían cambiado desde entonces.
Chunga señaló que las fichas contemplarían una intervención que, a su juicio, no permitiría recuperar suficiente capacidad hidráulica.
“Estamos trabajando con fichas técnicas atrasadas del año 2021. ¿Cómo es posible que quieran limpiar el río con 90 centímetros de sedimentación y darle una caja hidráulica de 60 metros? Eso no nos va a ayudar a tener capacidad y nos volveremos a inundar”, advirtió.
Palacios coincidió con este cuestionamiento y afirmó que la Autoridad Nacional del Agua habría entregado fichas elaboradas en 2021, mientras que las municipalidades de Catacaos y Cura Mori presentaron nuevas fichas durante este año.
“Hay una percepción de desorden total”, expresó.

Bajo Piura teme repetir escenario de 2017
La preocupación tiene como antecedente directo la emergencia de 2017. Los dirigentes recuerdan que el desborde del río afectó a diversos centros poblados del Bajo Piura y provocó graves pérdidas económicas y daños a viviendas, vías y terrenos agrícolas.
“Son 60 días los que nos quedan ante la inundación por el fenómeno El Niño. Debería haber por lo menos 300 o 400 maquinarias trabajando. Sin embargo, nos vamos con la sorpresa de que solamente hay cuatro, dos y una. Con siete maquinarias no avanzamos ni siquiera medio kilómetro”, cuestionó Chunga.
Karla Palacios remarcó que Catacaos constituye una zona estratégica para el Bajo Piura y pidió que la atención no se concentre únicamente en otros puntos de la cuenca.
“Está bien que intervengan Chutuque, pero también el Bajo Piura necesita una atención primordial. Prácticamente no se está trabajando en el Bajo Piura. Ustedes mismos lo ven; no necesitamos más palabras, necesitamos que se aceleren los trabajos y que llegue más maquinaria”, concluyó.