A pocas semanas de la temporada de lluvias, la Municipalidad Distrital de Veintiséis de Octubre no puede garantizar que sus motobombas estén en condiciones de atender posibles inundaciones. La Contraloría General de la República advirtió deficiencias en el almacenamiento, mantenimiento y control de estos equipos, que son necesarios para evacuar el agua acumulada durante las precipitaciones.
El Informe de Visita de Control N°032-2026, emitido el 7 de octubre, detalla que, durante una inspección realizada el 2 de octubre, los auditores encontraron 22 motobombas que no pudieron probarse por falta de combustible y otras cinco en estado de inoperatividad y abandono. Las observaciones fueron notificadas al alcalde de la comuna, José Alejandro Madrid Álamo.
En el almacén de la Subgerencia de Gestión del Riesgo de Desastres, la Contraloría encontró 22 motobombas: 10 de cuatro pulgadas y 12 de seis pulgadas. Aunque el encargado aseguró que todas estaban operativas y habían recibido mantenimiento, solo se pudo comprobar el funcionamiento de una.
Las otras 21 no pudieron probarse porque no tenían combustible. Además, el responsable del almacén no presentó fichas técnicas, órdenes de servicio, informes ni otros documentos que acreditaran los trabajos de mantenimiento.
Según el informe, la Subunidad de Control Patrimonial y Almacén había registrado estos equipos en estado regular y pendientes de mantenimiento. La falta de documentación impidió verificar si recibieron los trabajos necesarios y conocer su condición real.
Cinco equipos en estado de abandono
La inspección también identificó cinco motobombas de cuatro pulgadas en el taller de Maestranza. La propia municipalidad las había calificado en estado malo y los auditores constataron que estaban inoperativas y en condiciones de abandono.
El informe describe acumulación de polvo, piezas y componentes desprendidos, tanques de gasolina sin tapa y equipos sin estructura de soporte.
En el mismo taller había otras dos motobombas de seis pulgadas. El encargado afirmó que estaban operativas desde hacía aproximadamente un mes, luego de recibir mantenimiento, y que había solicitado su retiro a la Subgerencia de Gestión del Riesgo de Desastres para evitar su deterioro por permanecer almacenadas.
Sin embargo, un reporte municipal del 1 de octubre las consignaba en estado regular y pendientes de mantenimiento. Tampoco se encontraron documentos que acreditaran los trabajos realizados ni elementos de identificación que permitieran verificar su condición. Además, los motores carecían de protección contra el polvo.
Las deficiencias también alcanzan al almacén del asentamiento humano Nueva Esperanza, donde se guardan mangueras, acoples y otros accesorios para las motobombas.
Aunque los materiales se encontraban, en términos generales, en buen estado, los auditores observaron que no estaban clasificados ni ordenados según sus diámetros y especificaciones. Las mangueras de succión y descarga permanecían directamente sobre el piso, sin estantes ni parihuelas que las protegieran de la humedad, la suciedad y otros agentes que podrían deteriorarlas.
Contraloría exige medidas correctivas
La Contraloría advirtió que las deficiencias detectadas generan el riesgo de deterioro e inoperatividad de las motobombas y podrían limitar la capacidad de respuesta de la municipalidad ante las lluvias.
Ante las observaciones, el órgano de control recomendó comunicar los resultados al titular de la entidad para que adopte medidas preventivas y correctivas. Mediante el Oficio N.° 000526-2026-CG/OC6042, solicitó al alcalde Alejandro Madrid informar, en un plazo máximo de cinco días hábiles, las acciones ejecutadas o previstas, acompañadas de la documentación correspondiente.