La Contraloría General advirtió riesgo de inoperatividad y deterioro de la infraestructura de cinco sistemas alternativos para recolección y evacuación de aguas de lluvias (conocidos como SARE) en zonas urbanas de la ciudad por falta de mantenimiento, lo cual afectará su capacidad de respuesta ante el peligro inminente por la ocurrencia de intensas precipitaciones asociadas al Fenómeno El Niño 2026-2027.
Se trata de los SARE de Ignacio Merino, Gullman, 5 Esquinas, Nuevo Amanecer y La Molina II, situados en los distritos de Piura y Veintiséis de Octubre, a cargo del Programa Nacional de Saneamiento Urbano (PNSU) del Ministerio de Vivienda.
Según el Informe de Hito de Control n.° 029-2026-OCI/5978-SCC (periodo de evaluación del 13 al 28 de agosto de 2026), en la visita realizada al SARE de Ignacio Merino se verificó la falta de mantenimiento en componentes críticos, como las cunetas destinadas a captar y conducir las aguas pluviales, las cuales presentan una acumulación considerable de sedimentos y residuos sólidos. Dicha situación podría limitar la captación efectiva y la conducción oportuna de los flujos hacia el sistema.
También existe la necesidad de contar con mecanismos que permitan efectuar oportunamente la inspección y limpieza de los buzones de recolección. Por ello, la falta de culminación de la transferencia legal integral (actualmente es operado por el PNSU) y la ausencia de un marco procedimental que regule las obligaciones de custodia operativa provisoria han provocado que un sistema pluvial de gran inversión (S/ 17.1 millones) no registre evidencia de mantenimiento preventivo sobre sus componentes críticos.
Esto neutraliza la capacidad de respuesta instalada para salvaguardar a la población de los distritos de Piura. Similar situación se ha evidenciado en los SARE de 5 Esquinas, Gullman, Nuevo Amanecer y La Molina II, conforme se ha detallado en los informes de Hito de Control n°s 025-2026-OCI/5978-SCC, 027-2026-OCI/5978-SCC, 030-2026-OCI/5978-SCC y 031-2026-OCI/5978-SCC, respectivamente.
Mientras tanto, durante la puesta en funcionamiento de una electrobomba en Ignacio Merino, se percibió un olor a aguas residuales, por lo que no se ha acreditado la naturaleza y calidad de la descarga de agua del SARE. Este hecho podría generar el riesgo que, durante eventos de precipitación intensa, el arrastre de materia orgánica, residuos y otros contaminantes acumulados en el área de aporte incida en la calidad del agua descargada y del cuerpo receptor.
En 5 Esquinas, el área donde se encuentran la electrobomba y el grupo electrógeno del SARE no cuenta con cerco perimétrico permanente, manteniéndose sólo elementos de delimitación provisional. Esta situación podría permitir el acceso no controlado de terceros, exponer a las personas y a los equipos a riesgos y comprometer la disponibilidad del sistema ante emergencias.
Durante la época de lluvias, los habitantes de diferentes sectores de la ciudad sufren inundaciones, debido a la aparición de enormes lagunas de agua o cuencas ciegas que dificulta la transitabilidad de personas y vehículos. Los SARE tienen la finalidad de recolectar y evacuar las aguas pluviales.
Los informes fueron notificados al titular de la entidad para que adopte las acciones que correspondan, en el marco de sus competencias y obligaciones en la gestión institucional.