A casi una década del desborde del río Piura durante el Fenómeno El Niño de 2017, miles de familias del distrito de Cura Mori continúan sin resolver su situación de vivienda y permanecen expuestas ante un nuevo periodo de lluvias. El alcalde distrital, Arturo Ruiz García, advirtió que alrededor de 2,000 familias asentadas en el kilómetro 980 todavía enfrentan problemas de saneamiento físico-legal, mientras se acerca el periodo de mayor riesgo climático.
Según explicó la autoridad, tras la inundación de 2017 gran parte de la población tuvo que trasladarse hacia sectores ubicados en zonas más altas, principalmente en los kilómetros 975 y 980 de la carretera Panamericana. Con el paso de los años, estos espacios dieron origen a nuevos caseríos, entre ellos Ciudad de Dios y Pozo de los Ramos.
“Cura Mori como distrito es uno de los distritos más vulnerables del Bajo Piura. Lo más reciente ha sido lo del año 2017, donde se desbordó el río, nos afectó tremendamente y gran parte de nuestra población tuvo que migrar a sectores más seguros ante inundaciones”, manifestó.
El problema, sin embargo, no terminó con el traslado. Ruiz señaló que los terrenos donde se asentaron estas familias son de propiedad privada, situación que mantiene un conflicto entre los pobladores y la empresa que figura como propietaria. Esta disputa, según el alcalde, limita la posibilidad de ejecutar inversión pública para mejorar las condiciones de vida de los habitantes.
“En el sector 980 son 2,000 familias, fuera de los sectores de 975, de Ciudad de Dios y Pozo de los Ramos, que también se instalaron en esa zona”, precisó.
La falta de saneamiento físico-legal también ha complicado el acceso a servicios básicos. El alcalde sostuvo que durante más de ocho años las familias dependieron del abastecimiento de agua mediante cisternas, cuyos periodos de reparto podían extenderse entre 15 y 20 días.
“En más de 8 años esa gente ha estado recibiendo agua en cisternas y el ciclo de abastecimiento de una cisterna para que empiece en un punto y llegue de nuevo al mismo punto han transcurrido como 15 o 20 días, lo cual no es bueno para la población de Cura Mori”, sostuvo.
El alcalde recordó que en 2017 se suscribió un convenio entre la empresa propietaria de los terrenos, el Ministerio de Vivienda y la Municipalidad, con la finalidad de atender a las familias damnificadas. No obstante, el conflicto social impidió que las acciones avanzaran.
“Ellos quieren mantener la posesión, pero solamente la posesión a nosotros como autoridades nos tiene de manos atadas para poder hacer inversión pública. Hay un convenio y en base a ese convenio se ha querido avanzar, pero el conflicto social fue más fuerte”, explicó.
Cura Mori exige intervenir puntos críticos del río
Además de la situación de las familias damnificadas de 2017, el alcalde expresó su preocupación por los trabajos de descolmatación que se ejecutan en el Bajo Piura. Señaló que actualmente se interviene el tramo comprendido entre el puente Grau y el puente Independencia, pero cuestionó que los trabajos no contemplen puntos críticos ubicados aguas abajo de este último puente.
“Lo que queremos es que se haga del puente Independencia aguas abajo. No todo, pero hay puntos donde está bien colmatado y esos puntos deben intervenirlos para ampliar la caja hidráulica y que discurran las aguas”, señaló.
Entre los sectores que, según el alcalde, requieren atención figuran Chato Grande, Santa Rosa, San Antonio y Chato Chico. La autoridad afirmó que estos puntos no han sido incluidos en los decretos de urgencia ni en los planes de intervención pese a que la municipalidad remitió información sobre ellos.
La preocupación aumenta debido a que ya transcurre la segunda mitad de septiembre y, según Ruiz, los pronósticos climáticos mantienen en alerta a las autoridades del Bajo Piura.
El alcalde sostuvo que no intervenir los puntos críticos podría generar un “estrangulamiento” del cauce en el Bajo Piura y aumentar el riesgo para otros sectores ubicados aguas arriba, como Catacaos, Castilla y Piura.
“Después del 2017, con Reconstrucción con Cambios, han hecho múltiples estudios de manejo integral del río, pero hasta la fecha no se hace nada en esto. Exigimos que se ejecuten trabajos, porque prevención ya no podemos hablar de prevención, se ha pasado el tiempo”, manifestó.
Otro de los pedidos del alcalde está relacionado con las defensas ribereñas de Cura Mori. Recordó que en sectores como Chato Chico y San Antonio se colocaron geobolsas en 2023 para proteger las estructuras frente a la erosión del río.
“Sin embargo, estos elementos se encuentran deterioradas, están rotas y pues también es una amenaza. Necesitamos que estos puntos sean atendidos antes de que se presenten las lluvias”, indicó.
Ruiz también informó que la municipalidad elaboró fichas técnicas para la descolmatación de Santa Rosa y Chato Grande, las cuales llegaron a estar consideradas para financiamiento, pero finalmente no recibieron los recursos necesarios.