La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno “El Niño” (ENFEN) mantuvo el estado de Alerta de El Niño Costero y advirtió que el país podría enfrentar uno de los escenarios climáticos más complejos de los últimos años. Según el Comunicado Oficial N.° 11-2026, para el verano de 2027 existe una alta probabilidad de que tanto El Niño Costero como El Niño de alcance global alcancen magnitudes entre moderadas y fuertes.
De acuerdo con el informe, para la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico ecuatorial central y asociada al denominado El Niño Global, el fenómeno se desarrollaría desde junio de 2026 hasta marzo de 2027. Los especialistas estiman que su mayor intensidad se registrará entre noviembre y diciembre de este año.
El escenario más preocupante se proyecta para el verano de 2027. ENFEN estima que el evento podría alcanzar una magnitud fuerte con una probabilidad del 44%, mientras que la posibilidad de que sea moderado asciende al 36%. Estas cifras reflejan una tendencia de calentamiento persistente en el océano Pacífico que podría generar impactos significativos sobre el clima del país.

En paralelo, el organismo científico confirmó que el Niño Costero, iniciado en marzo de este año, continuará hasta el verano de 2027. Para este fenómeno, la probabilidad de alcanzar una magnitud fuerte llega al 48%, mientras que la opción de un evento moderado alcanza el 46%.
La combinación de ambos fenómenos incrementa la preocupación en la costa norte del Perú, especialmente en regiones como Piura, Tumbes y Lambayeque, históricamente afectadas por lluvias intensas, inundaciones, activación de quebradas y daños a la infraestructura pública y privada.
El comunicado también señala que entre junio y agosto las temperaturas del aire se mantendrán por encima de los valores normales a lo largo del litoral peruano debido al calentamiento del mar. Asimismo, se prevé la ocurrencia de lluvias ligeras, principalmente en la costa norte.
Ante este panorama, ENFEN exhortó a las autoridades de todos los niveles de gobierno a fortalecer las acciones de prevención, reducción del riesgo de desastres y preparación frente a la próxima temporada de lluvias, prevista entre septiembre de 2026 y abril de 2027.
La entidad recomendó además que la población permanezca informada a través de los comunicados oficiales y los avisos emitidos por las instituciones especializadas del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd), considerando que los próximos meses serán determinantes para la evolución del fenómeno.