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“Ilógico y sin sustento técnico”: referente mundial en hidráulica cuestiona drenaje del centro de Piura

“Ilógico y sin sustento técnico”: referente mundial en hidráulica cuestiona drenaje del centro de Piura

El centro histórico de Piura, en el norte peruano, se enfrenta a una de las crisis de infraestructura más severas de su historia, debido a un proyecto de drenaje pluvial que ha sido calificado por expertos como una “imposibilidad técnica” y un despilfarro de recursos públicos. La obra, valorizada en casi 70 millones de soles, no solo presenta retrasos alarmantes, sino que su pieza central —un gigantesco estanque de tormentas— ha sido tildada de innecesaria y peligrosa por las voces más autorizadas de la ingeniería hidráulica del país.

César Alvarado Ancieta, Premio de Hidráulica 2023 por el Instituto IHE Delft para la Educación del Agua de la Unesco, y reputado consultor internacional, ha sido tajante al señalar que la necesidad de construir un tanque de tormentas cerca de la Plaza de Armas de Piura no se justifica técnicamente. Según el experto, la zona de intervención dispone de una elevación muy inferior al nivel del agua del río Piura durante las máximas avenidas, lo que invalida el concepto actual del proyecto.

Para Alvarado, construir este estanque es “ilógico y estúpido desde un punto de vista ingenieril”, ya que la zona ya funciona naturalmente como una “piscina” que solo requiere una dotación eficiente de drenaje por gravedad con compuertas, dijo a Norte Sostenible. En lugar de un tanque enterrado debajo de la Plaza Tres Culturas, el especialista propone la instalación de bombas de gran potencia (de hasta 3 m³/s), una tecnología que, aunque común en grandes ciudades del mundo, es inexistente en el Perú debido a la mediocridad de las autoridades estatales.

El diseño actual avalado por el Gobierno Regional de Piura plantea enterrar una estructura de 9 metros de profundidad, lo que en la práctica equivale a ponerle una “tapa” a la piscina natural del centro. Alvarado advierte que los intensos vientos de Piura arrastran arena y basura que terminarán por sedimentar y colmatar el tanque, quitándole capacidad operativa y convirtiéndolo en un foco de contaminación en pleno corazón de la ciudad.

Alvarado señala que no se necesita un estanque de tormentas en el Centro Histórico de Piura. Crédito: César Alvarado.

Un proyecto desligado del drenaje integral

La crítica se extiende a la falta de una visión integral. Mientras el Plan Maestro propuesto originalmente por Alvarado a la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC) buscaba entender la problemática global de toda la cuenca del río Piura para dar soluciones locales definitivas, el proyecto del Gobierno Regional (GORE) se limita a un área reducida que no soluciona el problema de fondo. “Es como intentar armar un rompecabezas sin tener el mapa; es tirar el dinero al agua”, dice el experto en Hidráulica a Norte Sostenible.

Añadió que en el plan maestro que entregó a las autoridades peruanas, propuso un estanque de tormentas ubicado en la zona de Quinta Julia, muy alejado del Centro Histórico de Piura. “Eso lo propuse en el plan maestro, con visión integral de manejo de toda la cuenca del río Piura”, señaló. 

Alvarado propuso, en el plan maestro que elaboró, un estanque de tormentas en la zona de Quinta Julia. Crédito: César Alvarado.

Además, uno de los puntos más escandalosos revelados en los documentos a los que accedimos es la poca experiencia de los profesionales detrás del expediente técnico que elaboró el Gobierno Regional de Piura. Por ejemplo, la ingeniera María del Pilar Reyes More, responsable de firmar la memoria descriptiva, cuenta con apenas 4 años de experiencia profesional, habiendo iniciado su carrera en la pequeña municipalidad de Morropón antes de saltar a la Dirección de Estudios y Proyectos del GORE Piura.

Asimismo, las especificaciones técnicas del cuestionado estanque de tormentas fueron firmadas por José Luis Cárdenas More, quien trabaja en el GORE desde 2023 y no registra antecedentes en el diseño de sistemas complejos de drenaje pluvial en sus empleos anteriores. Alvarado subraya que documentos de esta envergadura deberían ser elaborados por expertos con, al menos, 30 años de trayectoria. 

Expediente técnico: “un estudio basura”

Esta carencia de pericia técnica ha quedado en evidencia con un expediente que el Premio de Hidráulica define como un “estudio basura”. El documento omite detalles críticos como las conexiones domiciliarias de telecomunicaciones y redes eléctricas, lo que ha generado una “imposibilidad técnica” en plena ejecución. El 90% del expediente se enfoca en costos de obra sin tener siquiera los estudios básicos concluidos de manera rigurosa.

La ejecución de la obra, a cargo de la Corporación Diamante JUBERS SAC, es otro foco de controversia. Esta empresa obtuvo la buena pro a pesar de no tener experiencia previa en sistemas de drenaje pluvial, acreditando solo trabajos en pistas y puentes. Lo más “llamativo” es que JUBERS SAC logró desplazar a otros 72 postores, muchos de ellos con vasta trayectoria hidráulica.

Los resultados de esta gestión son desastrosos: a febrero de 2026, la obra registra un retraso del 30%. El avance físico real es de apenas un 2.87%, cuando según el cronograma oficial debería haber superado el 33%. Este estancamiento deja a la ciudad vulnerable ante cualquier incremento de lluvias, repitiendo fracasos del pasado como el de la avenida Sullana.

Los resultados de esta gestión son desastrosos: a febrero de 2026, la obra registra un retraso del 30%.

El proyecto también enfrenta una fuerte oposición social. La proyectada demolición de la Plaza Tres Culturas para dar paso al estanque ha movilizado a colectivos que buscan proteger el patrimonio cultural y ecológico de la zona. Los ciudadanos desconfían de una empresa que ya registra antecedentes de inhabilitación y problemas contractuales en regiones como Ica y Áncash.

Desde el punto de vista geotécnico, excavar a 9 metros en el suelo arenoso de Piura, con un nivel freático elevado, representa un riesgo extremo para las casonas históricas circundantes. Los expertos advierten sobre el peligro de asentamientos y daños estructurales irreversibles en la propiedad privada debido a la inestabilidad del terreno durante la succión de agua de la napa freática.

La supervisión tampoco garantiza confianza. El Consorcio Supervisor Las Avenidas cuenta con profesionales que arrastran penalidades previas por deficiencias en otros trabajos regionales, lo que debilita el control de calidad sobre una obra que ya nace con vicios de origen.

Negocios quebrados 

Incluso las instituciones nacionales han tomado distancia. La Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) ha deslindado responsabilidades, aclarando que ellos solo se encargan del drenaje en áreas externas y que la responsabilidad total del cuestionado proyecto del centro recae exclusivamente en el Gobierno Regional de Piura.

En los proyectos de drenaje a cargo de ANIN, por ejemplo, se ha programado ejecutarlos por paquetes para evitar romper todas las calles a la vez, como lo viene realizando ahora el Consorcio JUBERS SAC en el Centro Histórico de la Ciudad. 

El caos urbano generado por la demolición de pistas y veredas en calles como Junín, Cusco y Apurímac ha provocado pérdidas económicas masivas para los comerciantes locales. Muchos ciudadanos han optado por mudarse del centro, huyendo del polvo y el estancamiento de una obra que no tiene un horizonte claro de finalización.

Decenas de negocios han quebrado debido a la mala planificación de los trabajos en el Centro de Piura. Foto: Norte Sostenible.

César Alvarado Ancieta insiste en que el estanque de tormentas propuesto originalmente por su equipo debía ubicarse en la zona de Quinta Julia, un punto estratégico que colectaba las aguas de toda la cuenca del cercado sin causar daños al centro histórico. Sin embargo, esta propuesta fue ignorada por la actual administración.

La situación se agrava por el silencio de las autoridades de justicia, a pesar de que las sedes del Ministerio Público y el Poder Judicial se encuentran en las zonas directamente afectadas por las inundaciones y el retraso de las obras.

César Alvarado Ancieta, Premio de Hidráulica 2023 del IHE Delft de la UNESCO, sostiene que el estanque de tormentas propuesto para el centro histórico no se justifica desde el punto de vista de la Ingeniería. Afirma que la zona ya funciona como una “piscina natural” que requeriría drenaje por gravedad y sistemas de bombeo, no una estructura enterrada. Advierte que el diseño actual podría colmatarse con sedimentos, perder operatividad y generar contaminación en pleno corazón urbano. Además, cuestionala falta de visión integral del proyecto y alerta que se estaría destinando recursos públicos a una solución que no resolverá el problema de fondo.

12 febrero, 2026