La región Piura llega al Fenómeno de El Niño con una infraestructura sanitaria deteriorada y un escenario epidemiológico cada vez más complejo. El decano del Colegio Médico de Piura, Jorge Espinoza, alertó que más del 85% de los establecimientos del primer nivel de atención presentan serias deficiencias, mientras los casos de dengue y leptospirosis ya superan ampliamente los registrados el año pasado.
«Si eso se suma a un problema del establecimiento con la presencia de mayor cantidad de población que podría estar enferma debido a las lluvias, es una tormenta perfecta realmente», sostuvo el médico.
La advertencia se produce en un contexto epidemiológico cada vez más complejo. De acuerdo con la Dirección Regional de Salud (Diresa), hasta la semana epidemiológica 26 se confirmaron 3770 casos de dengue y otros 1831 permanecen como probables, elevando a 5601 el total de notificaciones. Además, se reportan 21 casos graves y una muerte probable. En el mismo periodo de 2025, la región registraba apenas 1162 casos y ningún fallecido.
La situación también se ha agravado con la leptospirosis. Hasta la misma semana epidemiológica se contabilizan 1182 casos, siete fallecidos y un caso importado de Tumbes, cifras muy superiores a las del año pasado, cuando se reportaban 243 casos y ninguna muerte.
Infraestructura deteriorada y déficit de personal
Espinoza sostuvo que el deterioro de los establecimientos de salud impediría responder adecuadamente a la mayor demanda de pacientes que podría generar un Fenómeno de El Niño de gran intensidad. A ello, dijo, se suman la falta de mantenimiento de la infraestructura, el riesgo de desabastecimiento de medicamentos y la escasez de personal especializado.
«Tenemos más del 85% de los establecimientos de primer nivel de atención que no cumplen con las medidas adecuadas para la atención de la población. Y si a esto sumamos que podría haber un quiebre en la adecuada distribución de medicamentos, la población se está quedando muy desprotegida», afirmó.
El decano agregó que Piura presenta la menor disponibilidad de especialistas del país, una situación que reduciría aún más la capacidad de respuesta del sistema sanitario frente a una emergencia.
«Estamos completamente desarmados en esta emergencia inminente. Tenemos que tomar decisiones rápidas desde el punto de vista de la prevención», remarcó.
Temen repetir el escenario del 2017
El representante del Colegio Médico recordó que durante el Fenómeno El Niño Costero de 2017 los establecimientos de salud colapsaron por el incremento simultáneo de pacientes con dengue, zika y chikungunya, además de las atenciones derivadas de las inundaciones.
Ante ese antecedente, consideró urgente reforzar el primer nivel de atención antes del inicio de las lluvias, priorizando la rehabilitación de los establecimientos estratégicos, el abastecimiento de medicamentos y la contratación de personal.
«No podemos esperar a que se declare el estado de emergencia para solicitar los presupuestos adecuados», señaló. En esa línea, pidió que los recursos disponibles se destinen prioritariamente a fortalecer la infraestructura sanitaria y no a proyectos que puedan postergarse.
Asimismo, sostuvo que el próximo Gobierno deberá concentrar sus primeras acciones en Piura, Tumbes y Lambayeque, regiones que, según indicó, enfrentarían el mayor impacto de un Fenómeno El Niño de gran magnitud.
Espinoza advirtió que el impacto sanitario no se limitaría al dengue y la leptospirosis. También podrían incrementarse los casos de chikungunya, zika, enfermedades diarreicas agudas, dermatitis, micosis, golpes de calor e insuficiencia renal por deshidratación, principalmente entre niños y adultos mayores.
«Como ocurrió en eventos anteriores, los casos pueden duplicarse o incluso ser mayores», alertó el especialista, quien insistió en que la región necesita fortalecer de inmediato su capacidad de respuesta para evitar que el sistema de salud vuelva a colapsar durante la próxima temporada de lluvias.