Norte Sostenible

El Niño Costero en Piura: calor extremo amenaza producción de mango, agricultura, pesca y ganadería

Las temperaturas en los valles del Bajo Piura y San Lorenzo superaron los 35 °C la semana pasada. La cifra, registrada cuando mayo ya ingresa a su segunda quincena, resulta inusual incluso para una región acostumbrada al calor extremo. Pero el aumento de temperatura no es un episodio aislado: el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) ratificó el pasado 15 de mayo el estado de Alerta de El Niño Costero y estimó que el evento podría prolongarse hasta febrero del 2027, con una intensidad entre débil y moderada durante los próximos meses.

El escenario preocupa particularmente en Piura, donde agricultura, pesca y ganadería dependen directamente de la estabilidad climática. El calor persistente ya comienza a alterar ciclos agrícolas, desplazar especies marinas y elevar los costos de producción en el campo.

“Estamos casi iniciando la tercera semana de mayo y todavía tenemos calor. Estas condiciones térmicas influyen en el desarrollo de los cultivos”, advierte la ingeniera Ninell Dedios, especialista en Agrometeorología del Senamhi Piura, en entrevista con Norte Sostenible.

La especialista subraya que el comportamiento climático actual difiere de El Niño Costero de 2017. Entonces, las lluvias y temperaturas extremas disminuyeron tras el verano. Esta vez, el calor persiste incluso después de abril. “No podemos comparar el 2017 con el 2026. Este año seguimos con condiciones cálidas y eso obliga a hacer un seguimiento permanente”, sostiene.

El mango entra en una etapa crítica

El mango, principal cultivo de agroexportación de Piura, atraviesa uno de los momentos más delicados de su ciclo productivo. Para inducir la floración, el árbol necesita un descenso gradual de temperatura; sin embargo, las actuales condiciones térmicas impiden ese proceso.

“Las temperaturas actuales no ayudan para nada a que se desarrolle la fase esperada de maduración de yemas y la posterior floración”, explica Dedios.

La ingeniera aclara que no se trata de una pérdida inmediata del fruto, ya que todavía no existe cosecha en curso, sino de una alteración en la fase fenológica del cultivo.

El riesgo no solo alcanza al mango. Cultivos como banano, uva y arándanos también enfrentan estrés térmico, aunque con distintos niveles de sensibilidad.

Plagas avanzan con el calor

Las altas temperaturas han generado además un escenario favorable para la proliferación de plagas agrícolas. Mosca de la fruta, ácaros y otros insectos encuentran mejores condiciones para reproducirse y expandirse en los campos piuranos.

“Las condiciones térmicas elevadas permiten que se desarrollen plagas que a la larga pueden afectar la producción”, alerta la especialista.

El impacto podría ser mayor entre pequeños productores, quienes cuentan con menos recursos para invertir en manejo fitosanitario, sistemas de riego tecnificado o tratamientos preventivos.

“Los pequeños agricultores van a ser los más golpeados, ya que no tienen las mismas posibilidades económicas que un gran productor para enfrentar estos eventos”, sostuvo.

En contraste con los frutales, el arroz presenta un impacto menor debido a que gran parte de la campaña grande ya se encuentra en cosecha en los valles de San Lorenzo, Bajo Piura y Alto Piura.

“El calor ha acelerado el crecimiento de las plantas. El riesgo en este momento es casi mínimo”, precisa la especialista.

Sin embargo, el problema aparece en la campaña chica. Los productores enfrentan un incremento sostenido del precio de fertilizantes, combustibles e insumos agrícolas, una situación que ya motivó protestas y anuncios de paro agrario en diversas regiones arroceras del país para este 26 de mayo.

“El clima es solo uno de los factores. También influyen los fertilizantes, el combustible y el costo de producción. Todo eso afecta las decisiones del agricultor”, señala Dedios.

Ganadería y pesca bajo presión

El impacto de El Niño Costero trasciende el agro. En la ganadería, aunque las lluvias permitieron mayor disponibilidad de pastos respecto al crítico 2023, el exceso de calor genera estrés térmico en el ganado y favorece enfermedades.

“Así como las altas temperaturas afectan a las personas, también afectan a los animales”, sostiene la especialista.

En el litoral norte, el calentamiento del mar ya altera el comportamiento de especies comerciales. El ENFEN advirtió que los cardúmenes de anchoveta tenderán a profundizarse en las próximas semanas, mientras pescadores reportan menor disponibilidad de caballa y otras especies tradicionales.

Esta semana, en mercados de Piura, la caballa se ha incrementado en 30 soles el kilo debido a la escasez temporal del producto.

“Cuando el mar se calienta aparecen especies distintas y otras migran hacia zonas más frías”, explica Dedios.

Pese a la alerta climática, los reservorios de Poechos y San Lorenzo registran actualmente cerca del 99% de almacenamiento. Sin embargo, Senamhi insiste en la necesidad de administrar el recurso con prudencia.

“Si tenemos mucha agua no significa que debamos despilfarrarla. Hay que pensar en el futuro”, remarca Dedios.

El ENFEN prevé lluvias entre normales y superiores a lo habitual en la costa norte durante el trimestre mayo-julio, especialmente en mayo. Pero el panorama hacia fines de año sigue siendo incierto, sobre todo ante la posibilidad de anomalías térmicas más intensas entre noviembre y diciembre.

Foto de portada: Ministerio de Agricultura

El ENFEN mantiene la alerta de El Niño Costero y proyecta que el evento se extenderá hasta febrero del 2027. Temperaturas superiores a 35 °C en los valles de Piura ponen en riesgo la floración de frutas como el mango, favorecen el avance de plagas y presionan la economía rural.

18 mayo, 2026