El calentamiento anómalo del mar frente a la costa norte del Perú continúa fortaleciéndose y podría desencadenar lluvias de fuerte intensidad desde octubre, con un escenario más crítico durante el verano de 2027. Así lo advirtió el jefe del Senamhi Piura, el ingeniero Jorge Carranza, al analizar los últimos reportes del ENFEN y las proyecciones de modelos climáticos internacionales.
Según el especialista, las condiciones actuales apuntan a una evolución de El Niño Costero de moderada a fuerte intensidad.
“Para la zona 1+2 y la zona 3.4 presentaríamos una evolución del fenómeno El Niño de moderada a fuerte intensidad. Este es un panorama bastante complicado para el verano”, señaló. Actualmente, frente a Piura se registran anomalías de temperatura marina de hasta 7°C por encima de sus valores normales.
Carranza explicó que uno de los factores que favorece este calentamiento es el comportamiento del Anticiclón del Pacífico Sur, sistema atmosférico que normalmente contribuye a enfriar las aguas costeras. Sin embargo, en la actualidad se encuentra desplazado más al sur de su posición habitual.
“No está permitiendo llegar con la fuerza necesaria para enfriar. Por eso continúa ingresando agua caliente en esta zona”, afirmó.
Los modelos meteorológicos de Estados Unidos, Europa y la Organización Meteorológica Mundial coinciden en proyectar que el calentamiento persistirá durante los próximos meses y que las precipitaciones comenzarían a incrementarse desde septiembre. Para octubre, noviembre y diciembre, los pronósticos muestran escenarios de lluvias superiores a lo normal sobre gran parte del norte peruano.
«Ya estamos llegando prácticamente al mes de lluvia. Este calentamiento puede ser peligroso y desencadenar precipitaciones en la región”, alertó el especialista.
La magnitud de las precipitaciones preocupa debido a los antecedentes registrados en eventos anteriores. Carranza recordó que durante episodios intensos del Fenómeno El Niño, Piura ha soportado lluvias superiores a los 60 y 80 milímetros en pocas horas, niveles considerados de muy fuerte intensidad y capaces de provocar inundaciones, activación de quebradas y desbordes de ríos. Además, advirtió que la colmatación actual del río Piura incrementa el riesgo de que el caudal se desborde e inunde zonas pobladas cercanas.
Los efectos no se limitarían a la infraestructura. En agricultura, las altas temperaturas ya generan preocupación por posibles pérdidas en cultivos como mango y banano, así como en otros productos que requieren temperaturas entre 17 y 19 grados para germinar adecuadamente. En salud, un eventual Niño intenso podría incrementar los casos de dengue, chikungunya y malaria, además de enfermedades diarreicas e infecciones respiratorias, generando presión sobre los servicios sanitarios.
Frente a este escenario, Carranza exhortó a las autoridades a acelerar las acciones de prevención.
“No es necesario esperar una certeza absoluta para iniciar acciones preventivas”, enfatizó. El ENFEN mantiene actualmente la alerta de Niño Costero y estima una probabilidad cercana al 48% de que el fenómeno alcance una magnitud fuerte, con posibles impactos en Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad durante los próximos meses.